jueves, 26 de mayo de 2011

El General en el Laberinto de la Historia


(.Fotos Archivo del Autor JGV) Werner Großmann, el último jefe del espionaje de Alemania Oriental no quiere aceptar las lecciones de la Historia. El ex General y sucesor de Markus Wolf, (quien por más de 30 años dirigió el Servicio de Inteligencia de la desaparecida RDA), no parece inmutarse al escuchar los testimonios de las víctimas de la dictadura comunista y de la Seguridad del Estado.
Dos de sus ex agentes están sentados frente a un numeroso público y la prensa en la sala de conferencias de un hotel en Berlin . El ex jefe los escucha atentamente. Los oficiales presentan sus "Memorias" lo cual no es más que un homenaje póstumo a su antigua organización represiva, meros panfletos publicitarios que pretenden minimizar los crímenes, violaciones y el derecho fundamental de un ser humano: la libertad. ”La Stasi deseaba construir un Estado nuevo", comenta uno de los participantes del panel. (No dice que tipo de Estado). En las prisiones nunca se maltrató a nadie y todos los condenados habían cometido algún delito o violación de las leyes de la RDA, agrega. Observo al General, su mirada parece perderse imaginariamente detrás del muro de Berlín y su oficina en la Normannenstraße, ex-cuartel central del Ministerio para la Seguridad del Estado. El Señor Großmann no cree en las lágrimas de las víctimas, en los cientos de asesinados por intentar vivir en libertad, en las miles de familias separadas y los cientos de opositores encarcelados, los miles de presos políticos vendidos por el Partido Socialista Unificado Alemán, después de ser "seleccionados por la Stasi", comprados por la RFA. Alguien del público acusa a los oficiales de" fascistas pintados de rojo". El General se pone de pie y enérgicamente responde: "haré contra usted una denuncia por ofensa, dígame su nombre y dirección". El tono de voz del General no ha cambiado. Lo que si han cambiado son los tiempos y el General aprovecha las leyes del Estado de Derecho. Sabe muy bien que es un hombre libre y aunque no acepta el valor de la libertad sabe obtener ganancias de ella. La señora Sterneberg, ex presa, describe su historia y los años en la cárcel por intento de salida ilegal. Una cara conocida pide la palabra. Fue el último director de la prisión central de investigaciones de la Stasi en Berlín e intenta justificar la presencia de los prisioneros políticos en las cárceles. ”No habían personas inocentes encausadas", afirma. Observo nuevamente al General. Tengo la impresión de que se siente muy seguro. Conceden la palabra al psicólogo Eberhard Zahn, ex-preso político que pasó 7 años tras las rejas comunistas. Habla de las infrahumanas condiciones carcelarias y sobre los humillantes métodos para obtener la confesión del acusado. Los oficiales intentan desmentir la versión. El General mira con señal de aprobación. Es parte de la psicología operativa, especialidad de la STASI exportada solidariamente a La Habana. Cierro por unos segundos los ojos para tomar un descanso ante tal asombro (aunque realmente no debería asombrarme) y me veo preso en la cárcel de la Stasi en Berlín y en "Villa Maristas" en la Habana, escucho los gritos de los presos, siento la arrogancia de los interrogadores, los ruidos en las puertas , el miedo y los chantajes psicológicos.


Los abro nuevamente y veo al General y a los oficiales sentados tranquilamente. Pide la palabra un hombre flaco y narizón con una corbata roja. El moderador de la conferencia se la concede: El señor de la corbata roja toma la palabra, y veo que la corbata se parece a la mía, mejor dicho a la de mí amigo Luis Tornés que se le "olvidó" cuando estuvo en Berlín.- Señores, dice el flaco en alemán con acento andaluz, ustedes son criminales, no intenten justificar vuestras violaciones! Qué Estado quería construir la Stasi? Co-arquitecta del Muro de Berlín, maestros de interrogadores y perseguidores de la oposición de mi país, Cuba, (pues mira, es cubano me digo y me parece que el General se pone un poco rojo.)....Si de Cuba... . donde todavía prevalecen los métodos de la policía política de la Alemania comunista. Usted señor Großmann al igual que Markus Wolf o Honecker o Mielke y todos sus oficiales tenían un solo objetivo: destruir y aniquilar a la oposición pacífica, algo que ustedes enseñaron muy bien a la Seguridad del Estado de Cuba. Ustedes deberían ante todo disculparse con las víctimas y reconocer que la RDA no era un estado de derecho sino una dictadura”. Uno de los ex agentes, ahora autor de un libro,(así son las cosas en las democracias) se levanta y muy indignado comienza a criticar a los Estados Unidos, Guantánamo , y por último… la situación nada más y nada menos que de los "5 " si señor los 5 fabulosos espías cubanos presos en los Estados Unidos. Observo que el General, enrojece . Minutos después, otros ex-presos políticos, comenzaron a realizar preguntas y a criticar la intolerancia y falta de sensibilidad de los ex-oficiales de la STASI y terminaba la conferencia pues no era posible continuar el diálogo entre víctimas y victimarios. Hay movimiento de cámaras y luces....los periodistas corrieron hacia el personaje principal: "el General Werner Großmann", el cual ya harto de tantas preguntas intentaba evadir la prensa. Esperé unos minutos y cuando el General se disponía a partir me le acerqué: "Señor Großmann, por favor una última pregunta. "El General miró, creo que mi corbata, enrojeció aún más y respondió muy enojado": "con usted yo no hablo" y salió rápidamente de la sala. Yo intenté preguntarle en vano la causa de su reacción, pero el antiguo jefe de espías se retiraba ágil y veloz. Yo me sentí bastante conforme con la respuesta y hasta casi, el famoso jefe, me da lastima. Sin uniforme, "sin grados" simplemente "Werner G". Comprendí que el ex- General está atrapado en el laberinto de la Historia.
A quien pueda interesar: al desaparecer la RDA la Stasi contaba con 17 prisiones preventivas, 91.000 oficiales y miembros activos, más de 180.000 informantes , 39 millones de fichas con datos y una cantidad de expedientes o actas que alcanzan un largo de 150 kilómetros. Cerca de 1000 escritores e intelectuales eran vigilados por 1500 agentes de la Seguridad del Estado.Cerca de 200.000 personas fueron encarceladas por motivos políticos. 34.000 fueron vendidas o canjeadas por productos o artículos de consumo por un valor de 3 000 millones de marcos federales a Alemania Occidental, 1,3 millones de minas fueron "sembradas" en la frontera con la RFA, fueron construidos más de1, 200 kilómetros de alambradas (106 Km. de muro en Berlín) y 578 torres de observación. Se estima que casi mil personas murieron al intentar escapar. De acuerdo a datos jurídicos, muchas de ellas por disparos y por detonación de minas. Cientos de personas resultaron heridas. (Fuente: Archivo Muro de Berlín-RDA)
(Artículo publicado originalmente en la Revista de Asignaturas Cubanas, Misceláneas de Cuba,Suecia.

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